Nuestro compromiso, un servicio esencial para la salud

“Los tiempos de crisis como, la actual pandemia, son otra oportunidad para recordar los valores humanos universales y unir nuestras fuerzas para trabajar juntos por el mismo objetivo, sin dejar a nadie atrás, incluyendo a las personas que consumen drogas, con trastornos por consumo de drogas y a sus familias.” Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2020.

 

La contingencia originada por la Covid-19 ha exacerbado las falencias del sistema de salud colombiano. La falta de recursos para dotar de equipos adecuados a los profesionales para la atención a los pacientes afectados por el virus aunado la precariedad de algunas instalaciones y la falta de personal, son aspectos que hoy tienen en vilo al gobierno y a las instituciones prestadoras de servicios sanitarios.

 

Este hecho además de dejar en evidencia la baja calidad del servicio y cómo éste repercute en la calidad de vida de los ciudadanos, afecta directamente a las personas con adicciones al consumo de sustancias psicoactivas, puesto que presentan factores de riesgo adicionales que se encuentran directamente relacionados con sus estilos de vida; convirtiéndose en una población más vulnerable dadas las condiciones de salud actuales.

 

El Observatorio de Drogas Colombiano (ODC) admitió en el 2015 que el consumo de sustancias psicoactivas en el país es un problema crítico, no solo por el aumento sistemático, sino porque sus características lo hacen un asunto complejo con serias repercusiones en la salud pública y en lo social. Esta afirmación constata la importancia de abordar las problemáticas asociadas